Soy Alicia Céspedes, profesora de Hatha Yoga, Yin Yoga y Yoga Nidra, y practicante de Ashtanga Yoga.

Comparto una forma de entender el yoga que pone el foco en la experiencia personal, la consciencia corporal y el desarrollo de una práctica sostenible que acompañe a cada persona en su día a día.

Creo en una práctica que ayude a desarrollar autonomía, confianza y una comprensión más profunda de uno mismo. Esa visión es la que inspira mi forma de enseñar.

Mi intención es ayudarte a desarrollar una práctica que puedas hacer tuya.

Por qué decidí enseñar yoga

Llegué al yoga en un momento de mi vida en el que necesitaba parar y encontrar una forma más consciente de relacionarme conmigo misma. Lo que comenzó como una práctica física fue despertando una curiosidad cada vez mayor por comprender cómo funcionamos, cómo nos relacionamos con nuestros pensamientos y cómo habitamos nuestro cuerpo.

A medida que profundizaba en la práctica, empecé a descubrir herramientas que me ayudaban a desarrollar una mayor presencia, equilibrio y comprensión de mí misma. Esa experiencia despertó en mí el deseo de seguir estudiando y formándome en diferentes ramas del yoga.

Con el tiempo comprendí que una de las formas más bonitas de agradecer todo lo que el yoga me había aportado era compartirlo con otras personas. Así comenzó mi camino como profesora y divulgadora.

Hoy sigo aprendiendo cada día, acompañando a quienes desean acercarse al yoga de una manera accesible, práctica y sostenible.

 

 

Mi forma de enseñar

 

Entiendo el yoga como una práctica que puede acompañarnos durante toda la vida. Por eso, más allá de aprender posturas, mi intención es ayudarte a desarrollar una práctica sólida, consciente y sostenible en el tiempo.

En mis clases utilizamos diferentes herramientas del Hatha Yoga, como las posturas, la respiración y la observación, para cultivar una mayor conexión con el cuerpo y con uno mismo. También exploramos algunas de las bases de la filosofía del yoga, entendiéndolas como herramientas prácticas que pueden aplicarse en el día a día.

Mi objetivo no es que dependas siempre de una clase o de un profesor, sino que poco a poco desarrolles la confianza y los conocimientos necesarios para comprender tu propia práctica y hacerla tuya.

Porque el yoga no ocurre solo durante una hora en la esterilla. La práctica continúa en la forma en que respiramos, observamos y nos relacionamos con nosotros mismos cada día.

 

¿Te gustaría comenzar tu práctica?

 

Si tienes alguna duda o quieres conocer las opciones disponibles, puedes escribirme a través del siguiente formulario